Esta
entrada buscará reflexionar sobre el texto “Secuencias
de aprendizaje. ¿Un problema del enfoque de competencias o un reencuentro con
perspectivas didácticas?” de Díaz Barriga sobre el que hemos debatido en
clase. Cabría comenzar esta entrada mencionando que hay una gran cantidad de
expertos (Zabalza, Pernaud, Varcárcel, etc.) que proponen una gran variedad de competencias
básicas que todo docente debe poseer para poder llevar a cabo una mejor labor
con el alumnado.
Sin
embargo, centrándonos en la formación de competencias en el ámbito didáctico,
el profesional docente, además de ser un experto en su rama académica, deberá
poseer una amplia gama de competencias profesionales necesarias y básicas.
Estas competencias necesarias para este nuevo modelo docente serían:
· - Conocimiento del proceso de aprendizaje
del estudiante en contextos académicos y naturales.
· - Planificación de la enseñanza y de la
interacción didáctica.
· - Utilización de métodos y técnicas
didácticas pertinentes
· - Gestión de interacción didáctica y de
las relaciones con los alumnos.
· - Evaluación, control y regulación de la
propia docencia y del aprendizaje.
· - Conocimiento de normas legales e
institucionales reguladoras de derechos y deberes del profesor y del estudiante.
· - Gestión de su propio desarrollo
profesional como docente.
· - Diagnóstico e identificación de
necesidades y objetivos de innovación y mejora de su docencia y de su formación
En
este artículo, Díaz Barriga analiza los diversos fundamentos de secuencias de
aprendizaje desde una perspectiva didáctica, recalcando el hecho de que muchas
bases de datos, plataformas de formación, programas, etc. en lugar de diseñar
nuevas líneas de formación en competencias adecuada al sistema en el que se
desarrolla el proceso de enseñanza-aprendizaje, se suele recurrir reproducir los mismos métodos lineales de
enseñanza para promover procesos de aprendizaje en el alumnado. De hecho, no
existen propuestas para la elaboración de secuencias de aprendizaje desde el
punto de vista de las competencias, sino que estos sólo se pueden ejecutar
reproduciendo aspectos que se llevan ejerciendo desde hace décadas.
Desde
hace tiempo, ha cogido notoriedad la gran cantidad de información en forma de artículos y libros sobre el
enfoque de las competencias en la educación. De esta manera, se busca innovar
en nuevas formas de impartir la enseñanza no solo mediante la memorización por
parte del alumnado, sino mediante secuencias didácticas de aprendizaje;
actividades de apertura, desarrollo y cierre. Pero para poder articular dichas
secuencias, es necesario tener una visión completa del programa de estudios
para poder realizar una propuesta desde dicha perspectiva. Por ello, es
necesario partir directamente del plan de estudios para poder elaborar una
secuencia en base a la materia, asignatura, módulo, unidad de aprendizaje o la
designación que recoja el currículo sobre la labor docente.
Un
gran escollo sobre el trabajo por competencias y que destaca este artículo, es
la demostración de que no hay ninguna forma específica por la que el docente
pueda trabajar directamente desde el enfoque por competencias, sino que recalca
la importancia de que solo mediante la elaboración de secuencias didácticas a
partir de elementos o problemas reales a los que el docente se enfrentará a sus
estudiantes.
Además,
como hemos mencionado anteriormente, las secuencias didácticas estarán
integradas por tres tipos de actividades, las cuales conforman una perspectiva
de evaluación formativa permitiendo la retroalimentación del proceso evaluador
mediante la observación del proceso de aprendizaje de los alumnos, lo que nos
permite llevar también a cabo una evaluación sumativa que nos ofrece una mejor
perspectiva del aprendizaje del alumno. Dentro de esta secuencia didáctica,
destacan los siguientes tipos de actividades:
·
Actividades de apertura: Son aquellas
que nos permiten dar inicio al proceso de aprendizaje.
·
Actividades de desarrollo: Se trata de
aquellas cuya finalidad busca la interacción del estudiante con una nueva
información de la que el estudiante posee conocimientos previos.
·
Actividades de cierre: Se realizan con
la finalidad de lograr una completa interacción del conjunto de tareas
realizadas, permitiendo realizar una síntesis tanto del proceso como del
aprendizaje desarrollado. Permiten también la evaluación del alumnado tanto en
sentido formativo como sumativo.
En
conclusión, el artículo nos muestra las dificultades que suceden al tratar de
abordar todos los contenidos curriculares por competencias, pero al mismo
tiempo ofrece diversas líneas de trabajo que buscan facilitar la labor del
docente en el aula para poder hacer frente a los nuevos retos educativos.